¡DORMIR NO DEBERÍA SER UNA BATALLA DIARIA!
¿Sientes que las noches se han vuelto cuesta arriba?
¿Has probado mil cosas y aún así el descanso no llega?
¿Crees que necesitáis un enfoque distinto?
No sabes por dónde empezar…
No todos los niños duermen igual. Significa que necesitan ser comprendidos y acompañados desde su individualidad.
Desde un enfoque respetuoso y con una mirada profunda como terapeuta ocupacional, pongo el foco en lo que muchas veces se pasa por alto, su procesamiento sensorial y su desarrollo, sus verdaderas necesidades.
Y en ese acompañamiento, tú también cuentas. Tus ritmos, tu bienestar, tus emociones.
Porque el descanso no debería ser una lucha diaria, sino un espacio de calma compartida.
Juntos podemos crear rutinas que funcionen para tu peque y para ti, que no solo favorezcan el sueño, sino que también reduzcan el estrés y generen conexión.
¡NO ESTÁ HACIENDO UN DRAMA. ESTÁ ATRAVESANDO ALGO QUE AÚN NO PUEDE GESTIONAR!
«Empieza a llorar nada más ver el plato «
«Me siento culpable cada vez que cedo a todas sus peticiones con tal de que coma algo»
«Me han dicho que si le dejo sin comer ya le entrará el hambre, pero me da miedo»
«Sólo come verduras si se las escondo»
¿Quieres dejar de sentir esa preocupación, culpa o agotamiento?
Desde la terapia ocupacional, miro más allá del “no come” y me detengo en por qué.
Porque detrás de esa selectividad puede haber un sistema sensorial que se abruma, una motricidad oral que necesita apoyo, o un entorno que necesita guía.
Cada peque tiene su historia, su ritmo y sus motivos.
Y comprenderlos es el primer paso para acompañar de forma respetuosa… y aliviar esa carga que muchas veces pesa más de lo que se dice.
No se trata de obligar.
Se trata de entender, respetar y avanzar paso a paso.
Porque comer también se aprende… cuando el cuerpo y el entorno están listos.
